sábado, 13 de febrero de 2016

Reseñas. La niña Bois-Caïman

Astiberri, con esta versión integral de La niña Bois-Caiman, la continuación de la célebre Los pasajeros del viento, completa, casi, la publicación de la obra entera de uno de los maestros indiscutibles del noveno arte, François Bourgeon (lo de casi es porque faltan por reeditar las primeras entregas de El ciclo de Cyann). Una cuidada edición que nos permitirá conocer el destino final de Isa, la heroína de Bourgeon que conoció de primera mano la crueldad del mundo de los hombres y los horrores del comercio de esclavos.


Podéis leer la reseña completa en Zona Negativa.

jueves, 11 de febrero de 2016

El Castigador 6. Los últimos días

Tercer y último tomo dedicado a las andanzas del Castigador en Los Ángeles narradas por el polémico Nathan Edmonson. Una historia cargada de acción y violencia que cerrará las tramas abiertas desde el primer número de la etapa de Edmonson y que conducirá al personaje hasta un última batalla antes de que el mundo llegue a su fin, cortesía de las Secret Wars.


Cuando Nathan Edmonson se hizo cargo de la serie tras la breve pero interesante etapa de Greg Rucka parecía que el guionista se iba a alejar de interpretaciones recientes del personaje para volver a una versión más ligera y cercana a las propuestas protagonizadas por el Castigador en los 80 y los 90. El cambio de ubicación (la Costa Oeste de los USA), los nuevos secundarios y el cambio de actitud presentados en el primer arco argumental de la serie así lo demostraron devolviendo al personaje al género del actioner más puro. En el segundo arco argumental el tono se mantuvo aunque ya se apreciaban ciertos detalles en el planteamiento de las historias que evidenciaban que el guionista quería ofrecer algo más que una historia de acción. Con este tercer arco argumental, Edmonson añade una considerable carga ideológica a la historia y hace algunas reflexiones sobre el personaje que pueden provocar cierta polémica (algo a lo que no es ajeno el guionista).

La historia comienza con el Castigador aceptando el desafío lanzado por los Comandos Aulladores cuando secuestraron a la única familia política que le quedaba a Frank Castle. A pesar de su determinación para vencer, la superioridad técnica y numérica de los Comandos provoca la derrota del vigilante, quien queda prisionero de los Comandos. Mientras tanto, el hermano Sol superviviente ha desatado el caos en Los Ángeles y amenaza con extenderlo a otras ciudades. ¿Quién está detrás de esta revuelta y por qué el gobierno va a por el Castigador cuando más se le necesita? Esas serán las preguntas que deberá resolver Frank Castle si quiere salvar a su familia y a la ciudad y las respuestas no serán fáciles de conseguir.

Edmonson es un reconocido republicano que no ha dudado en hacer públicas sus simpatías por algunos de los elementos más extremos de la derecha política norteamericana. Sabiendo esto, se puede juzgar o valorar el desenlace de la gran historia que el guionista ha ido construyendo desde que se hiciera cargo de la serie. El hecho de poner al gobierno (o a elementos del mismo) como responsables en la sombra de los acontecimientos y la forma explícita de resolverlos se pueden entender como una proyección de la ideología del guionista que llega a su máxima expresión en la polémica escena de la ejecución en medio de la autopista. Es precisamente esta escena la que echa a perder el final elaborado por Edmonson, mostrando una actitud impropia del personaje e incoherente con su forma de actuar. Me explico, el Castigador siempre actúa en la sombra, lejos de los focos, para poder desarrollar su labor de la forma más eficiente posible y si tiene que ejecutar a un criminal lo hará de forma que inspire el máximo terror al resto de criminales. Una ejecución a plena luz del día, en medio de la autopista y rodeado de testigos inocentes es algo totalmente fuera de lugar.

Dejando al margen lo comentado, el resto del relato está narrado con nervio y con atención al desarrollo de los personajes secundarios, algo que siempre es de agradecer en esta serie donde no ha habido muchos personajes de este tipo a lo largo de su historia.

El tomo además incluye una historia de dos partes ambientada en los últimos días del Universo Marvel coincidiendo con los sucesos de las Secret Wars. En esta ocasión, Edmonson vuelve a tirar de ideología para narrar el enfrentamiento entre Castle y un grupo de terroristas yihadistas que parece una actualización de las películas de acción protagonizadas por Chuck Norris en los 80. No se trata de un final de etapa muy memorable pero sí acorde con lo que Edmonson ha ido construyendo a lo largo de la serie.

En el apartado gráfico Mitch Gerads hace un trabajo notable que destaca por su narrativa muy cinematográfica lo que acentúa la sensación de estar viendo un actioner en toda regla. El estilo de Gerads encaja con el tono de la serie, muy realista, bueno en la ejecución de las escenas de acción y con cuidado en los detalles relativos a armamento y técnicas de combate.

Edmonson pone punto final a su presencia en la serie con toda una declaración de intenciones y con una contundencia que no se podía prever cuando se hizo cargo de la cabecera del vigilante por excelencia de Marvel. No será recordada como la etapa más destacada del personaje pero ha tenido sus momentos y nos ha devuelto el sabor más clásico del personaje.

sábado, 6 de febrero de 2016

Thanos: La realtividad del infinito

Marvel nos ofrece una nueva novela gráfica original a cargo de Jim Starlin en la que prosigue con su nueva trilogía cósmica. El maestro de las epopeyas galácticas regresa a sus personajes fetiche, Thanos y Adam Warlock, para narrarnos el enfrentamiento contra un renovado Annihilus y sus hordas de la Zona Negativa.


La relación de Jim Starlin con las historias de temática cósmica en Marvel es un tema que lleva forjándose casi 40 años y aun a día de hoy sigue siendo materia de interés para los aficionados a esa vertiente del Universo Marvel. Es bien sabido por todos que Starlin siente predilección por dos personajes muy concretos que le han acompañado en las cuatro décadas que lleva escribiendo estas historias. Uno es Thanos, el Titán loco, al que creo en la primera historia que guionizó para Marvel y que ha acabado por convertirse en uno de los villanos más importantes de la casa hasta el punto de erigirse como la gran amenaza en la sombra en el universo cinematográfico de Marvel. El otro es Adam Warlock, un personaje creado por Stan Lee y Jack Kirby, pero al que Starlin dotó de su personalidad actual y lo convirtió en un personaje de culto. A lo largo de los años y en diferentes series y eventos, Starlin se ha dedicado a contar siempre una única historia, la de la relación de estos dos personajes, sus enfrentamientos y la necesidad que sienten uno de otro para dar sentido a su existencia. Podría pensarse que tras cuarenta años con el mismo tema Starlin ya no tuviera nada nuevo que contar pero afortunadamente para sus fans no es así.

Aprovechando el tirón mediático actual de Thanos, Marvel le ha dado la oportunidad a Starlin de seguir contando las aventuras cósmicas de estos personajes, esta vez en forma de trilogía de novelas gráficas en las que el autor se está dedicando a establecer una nueva condición para ambos protagonistas. Si en la anterior entrega, La revelación del infinito, Starlin le daba un nuevo status a Warlock, en esta nueva entrega sienta las bases para la transformación que va a sufrir Thanos y para ello recurre a un villano poco habitual es sus historias pero con un peso específico en las historias cósmicas de Marvel de los últimos años: Annihilus. El señor de la Zona Negativa ha evolucionado hasta un nuevo nivel de poder y busca vengarse del universo positivo. Para ello intentará hacerse con una nueva fuente de energía que ha aparecido en el Universo y que le puede proporcionar el poder suficiente para culminar su plan de venganza. Thanos también se da cuenta de la presencia de la nueva fuente de energía pero él sí conoce cual es su verdadera naturaleza y decide buscar a Adam Warlock para prevenirle de los planes de Annihilius y ayudarle a desarrollar el potencial de sus recién adquiridos nuevos poderes. Warlock se lanzará a detener a Annihilus y para ello reunirá a sus antiguos compañeros de la Guardia del Infinito, algunos de ellos integrados ahora en Los Guardianes de la Galaxia.. Juntos intentarán detener a Annihilus aunque ahora éste sea más poderoso que nunca.

La gran virtud de esta obra es que Starlin no defrauda a sus seguidores y ofrece todo lo que se puede esperar de una de sus obras cósmicas. El veterano autor conoce como nadie a estos personajes y cuando él se encarga de escribirlos parecen más reales y auténticos que nunca. La cantidad de matices y sutilezas que ha volcado el autor a lo largo de los años en las personalidades de Thanos y Warlock los convierte en personajes interesantísimos que ganan enteros cuando es el propio Starlin quien se encarga de dirigir sus destinos, como sucede en esta obra con la que Starlin explora la relación de Thanos con el resto de personajes cósmicos a la vez que introduce a dicho mundo a un renacido Adam Warlock. Además de la excelente caracterización de Thanos y Warlock, Starlin despliega todo su talento para construir un relato donde se balancea con acierto la acción desenfrenada con las conversaciones metafísicas típicas del autor. La obra tiene un ritmo excelente alternando las espectaculares escenas de acción con momentos más tranquilos dedicados al diálogo.

El formato de novela gráfica le sienta de maravilla al Starlin dibujante ya que al disponer de más tiempo para completar sus páginas consigue resultados muy sólidos y llamativos. Le falla la caracterización visual de algunos personajes (de la Marvel más actual sobre todo) pero lo compensa con su dinamismo y espectacularidad. Su estilo clásico, adaptado a los tiempos modernos, es sumamente eficaz y su narrativa sigue conservando un toque muy personal que ya no resulta experimental pero sí muy gratificante.

En definitiva, estamos ante un excelente exponente de lo mejor que puede dar el rincón galáctico de Marvel, en una época donde ha quedado un tanto relegado por el impulso que la editorial ha intentado dar a ciertos personajes (y no miro a nadie Brian MIchael Bendis). Starlin, una vez más, vuelve a demostrar que aun tiene contar sobre sus personajes fetiche y nosotros que nos alegramos de ello.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Nova 5. Regreso a casa

El quinto tomo de la actual serie de Nova supone el final del presente volumen, el primero protagonizado por Sam Alexander, y la consolidación de su protagonista como el nuevo Nova del Universo Marvel al conseguir oficialmente su status como Vengador.


Cuando empezó el presente volumen de la serie había ciertas dudas sobre la viabilidad de un nuevo Nova en el Universo Marvel tras la extraordinaria evolución que había experimentado el personaje, Richard Rider, a cargo del dúo Abnett y Lanning. El hecho que el proyecto naciera de la mano de Jeph Loeb, que pretendía hacer un homenaje a su hijo fallecido, tampoco ayudaba pero casi tres años después ahí sigue el personaje y ganándose a pulso su puesto. Gran parte del mérito se debe a la labor del guionista Gerry Duggan quien se hizo cargo de la serie tras la marcha de Loeb y el decepcionante paso por la misma de Zeb Wells. El guionista de Masacre y Hulk supo hacerse con el personaje y equilibrar las aventuras galácticas de Nova con la complicada vida del adolescente Sam Alexander, regresando a las premisas que Loeb había planteado en el primer arco argumental y haciéndolas evolucionar hasta su conclusión.

Este tomo se inicia con el cruce de la serie con el evento Axis. Aunque la historia no tenga mucha relación con el desenlace del evento sí muestra la conclusión de una de las escenas presentadas en la serie principal en la que Nova desobedecía al Capitán América y se lanzaba a detener a un Hulk transformado en villano por efecto del hechizo de inversión. El guionista aprovecha bien la situación planteada y la utiliza para llevar a Nova hasta el límite en el combate más duro que ha tenido hasta la fecha. A pesar de ser parte de un crossover, la historia tiene repercusiones en la serie y encaja como parte de la evolución del personaje. Además, el relato en si es muy entretenido y el combate narrado es espectacular se mire como se mire.

A continuación hay unos cuantos números dedicados a explorar la situación de Nova tras Axis y ha cerrar algunos cabos sueltos que quedaron tras el evento llevando al protagonista a un enfrentamiento contra Carnage que a punto está de hacer trizas el secreto de su identidad ya que el simbionte psicópata ataca a Sam en la escuela donde estudia. Estos números, aunque son entretenidos, son un puente para el arco final de este tomo y de este volumen en los que se afronta la historia que se lleva preparando desde el principio de la serie.

Este último arco argumental que cuenta con la participación de algunos invitados especiales es un ejemplo perfecto del excelente trabajo que ha realizado Duggan en esta colección combinando con acierto humor, acción y desarrollo de personajes.

Al notable trabajo del guionista hay que sumarle la excelente labor del dibujante español David Baldeón quien con su estilo caricaturesco y dinámico imprime a las páginas una energía contagiosa que enfatiza los guiones de Duggan. La elección del español fue todo un acierto editorial de cara a mantener una línea gráfica iniciada con Ed McGuinnes, continuada con Paco Medina y que Baldeón ha rematado con éxito.

A pesar del cariño que todavía despierta el personaje de Richard Rider como Nova, Sam Alexander ha llegado para quedarse una buena temporada y su puesto en el Universo Marvel se lo ha ganado, en gran medida, gracias al trabajo de Duggan concretando y desarrollando las premisas con las que fue creado el personaje, demostrando su potencial y llevándolo hasta una posición privilegiada como demuestra la reciente incorporación del personaje al elenco protagonista de la nueva serie de Los Vengadores de Mark Waid.


sábado, 30 de enero de 2016

JLA: Escalera al cielo

ECC recupera esta novela gráfica protagonizada los la Liga de la Justicia de América que apareció por primera vez en el año 2000 y que cuenta con un equipo artístico de verdadero lujo: Mark Waid en el guión y Brian Hitch en el dibujo.


Alrededor del año 2000 el cómic de superhéroes sufrió una pequeña revolución provocada por los últimos números de la serie Stormwatch de Wildstorm a cargo del guionista británico Warren Ellis y de su continuación bajo el título de The Authority. En aquellos números, Ellis apostó por un enfoque de sus historias donde lo que primaba era la espectacularidad de la acción y la ambición de las amenazas planteadas, convirtiendo al conjunto en el equivalente en papel de los grandes blockbusters de Hollywood. Buena parte del éxito de esas propuestas se debió al espectacular arte de Brian Hitch, un artista británico surgido de la Marvel UK y heredero del estilo de Alan Davis, que con estos títulos se convirtió en el dibujante estrella del momento. Esta pequeña revolución acabó con el retorno al clasicismo que estaban desarrollado autores como Kurt Busiek o Mark Waid y sentó las bases de cómo se interpretarían los cómics de los superhéroes durante los siguientes años.

Esta novela gráfica es un buen ejemplo de lo expuesto en el párrafo anterior, ya que se trató de una apuesta por parte de DC de ofrecer una visión de su equipo estrella, la JLA, acorde con esta nueva tendencia y lo pudo hacer contando con el artista que había sentado cátedra con sus obras anteriores. La idea era presentar una historia que destilara espectacularidad por los cuatro costados y cuando se tiene un equipo con personajes del nivel de Superman, Flash o Green Latern el nivel de amenaza ha de ser increíblemente grande, y de eso se encargó Mark Waid es su propuesta.

Un gran objeto se acerca a la Tierra desde el espacio y la arranca de su órbita cuando pasa junto a ella. La JLA no puede hacer nada para evitarlo pero se lanzan a explorar la gigantesca nave usurpadora de mundos para intentar averiguar lo sucedido y ponerle fin. Lo que descubren es algo asombroso, una raza de seres casi divinos están investigando un concepto ajeno a ellos, la muerte, y para ello investigan diferentes civilizaciones del universo para poder estar preparados para afrontarla cuando llegue el momento de experimentarla. El problema es que la perspectiva de tener que afrontar la muerte en algún momento ha creado un cisma entre estos seres cuasidivinos y los miembros de la JLA no sólo tendrán que convencer a los alienígenas para que devuelvan la Tierra a si lugar sino que también tendrán que hacer frente a los peligrosos renegados que pretenden acabar con todos los mundos capturados.

La propuesta de Mark Waid seguro que cumple con las premisas de espectacularidad que se esperaban de una obra de estas características y realmente se ofrece un nivel de amenaza y un reto digno de los miembros de la JLA. El buen hacer Waid consigue una historia entretenida y espectacular protagonizada por personajes bien caracterizados (no en vano el guionista llevaba ya un tiempo como encargado de la serie regular del equipos) pero la propuesta no acaba de ser del todo satisfactoria precisamente por el hecho de que se le notan demasiado las costuras al relato. La pretendida espectacularidad acaba jugando en contra del relato que por momentos parece más digno de la Silver Age que del siglo XXI. La simple idea de una nave que va robando mundos y de unos héroes que van saltando de mundo en mundo como quien cruza una acera hace que se pierda la verdadera noción de la escala de los acontecimientos y que la resolución de determinados momentos del relato resulte demasiado artificial.

El que sí que cumple con lo que se esperaba de él es Hitch. El autor, en la cúspide de su carrera ofrece un despliegue pirotécnico de primer orden y pone imágenes a los escenarios imposibles y a las batallas épicas que el relato requiere. Sin duda la labor de Hitch es lo mejor de esta propuesta y la evidencia perfecta de lo bien que puede lucir un equipo como la JLA en las manos adecuadas.

En definitiva una propuesta que no se puede considerar fallida pero que sí podría haber dado mucho más y que merece la pena por ser uno de los trabajos más destacados de su dibujante. 

lunes, 25 de enero de 2016

Recomendaciones de Febrero

Febrero está a la vuelta de la esquina y las editoriales nacionales se han dispuesto a hacernos difícil la tan temida cuesta de enero. Muchas novedades y muy interesantes de cara al mes más corto del año que nos ayudarán a pasar las frías tardes de invierno acompañados de una buena lectura. Estas son mis recomendaciones del mes.

Panini

Marvel Saga. Daredevil 1. Diablo guardián. Panini inicia una nueva línea editorial destinada a recuperar etapas más o menos recientes de algunos de sus personajes más mediáticos. Productos que por sus características no caben en la línea Marvel Deluxe pero que por su calidad e interés merece la pena recuperarlos en un formato decente y a buen precio. La primera elección para esta línea es el Daredevil publicado en el sello Marvel Knights y que supuso la puesta al día de uno de los personajes clásicos de Marvel más carismáticos. La elección es lógica teniendo en cuenta la proyección mediática conseguida gracias al éxito de la serie de televisión de Netflix protagonizada por el guardián de la Cocina del Infierno. El Daredevil de esta serie encaja con la imagen oscura y urbana de la serie de televisión pero además se trata de una de las mejores épocas del personaje. Este tomo recupera de forma íntegra el primer arco argumental de la colección que contó con los guiones del director de cine Kevin Smith, la gran apuesta de Joe Quesada para lanzar por todo lo alto la línea Marvel Knights en el año 1998. El resultado fue una llamativa historia bien escrita en la que Daredevil ha de enfrentarse a un misterioso enemigo que pondrá a prueba sus propias creencias y que le llevará hasta el límite atacando aquello que más ama y teme perder. Por si fuera poco, la historia contó con el arte del siempre espectacular Quesada en una de sus últimas aportaciones como dibujante de una serie regular.

Marvel Gold. La Patrulla-X original 1. La Patrulla-X contra Magneto. La recuperación en formato Omnigold de la aclamada etapa de Chris Claremont en la serie de La Patrulla-X depende de la aparición de los Masterwors americanos y el ritmo de estos hace imposible que este año pueda haber nueva entrega. Por este motivo es el momento perfecto para echar la vista a atrás y recuperar las primeras historias del grupo a cargo de nombres tan notables como Stan Lee o Jack Kirby. Este tomo incluye los primeros números de la serie Uncanny X-Men en los que Lee y Kirby presentaron a Cíclope, la Bestia, el Ángel, la Chica Maravillosa y el Hombre de Hielo y un variopinto grupo de villanos como Magneto, la Mole, los Centinelas o la Hermandad de Mutantes Diabólicos. A pesar de no ser uno de los mejores trabajos del dúo la serie introdujo una gran cantidad de ideas y conceptos interesantes que años más tarde serían explotados por Claremont para convertirla en la serie más importante de Marvel. En estos números iniciales ya se puede apreciar el concepto de los mutantes como minoría oprimida y perseguida por sus diferencias reflejo de la lucha contra la segregación racial tan en boga en los años 60 en los USA. Sin duda una excelente noticia para los completistas que podrán disfrutar de las historias de la Patrulla-X original en tres tomos omnigold como este.

Starlight. El regreso de Duke McQueen. Mark Millar continúa expandiendo las propuestas de su Millarverso con esta curiosa aportación en la que cruza elementos tan llamativos como las aventuras espaciales semblantes a las de Flash Gordon de Alex Raymond y las revisiones nostálgicas al estilo de los Increíbles de Pixar. En Starlight Millar nos presenta a Duke McQueen, quien fuera un héroe galáctico y que ahora vive retirado en la Tierra, añorando sus tiempos de gloria e ignorado por sus congéneres. Su suerte cambia un día cuando una nave alienígena llega en su búsqueda y le reclama para una nueva misión para salvar el Universo. Como es habitual en las propuestas de Millar, lo que prima en la historia es el espectáculo y la acción aunque en esta ocasión también encontraremos cierto homenaje a las historias pulp de los años 30 con sus planteamientos más simples y coloridos. En el apartado gráfico, Millar vuelve a contar con un dibujante de primer nivel como es Goran Parlov quien realiza un trabajo excelente a la hora de recrear la estética y la caracterización de este tipo de historias de aventuras galácticas que hicieron populares personajes como Flash Gordon o Buck Rogers.

Sunstone 1. Curiosa apuesta la de Panini por esta serie publicada originalmente por Image y que en España será presentada en la línea Evolution. El artista digital Stjepan Sejic, conocido por sus espectaculares portadas para Marvel, afronta su primera obra como autor completo en esta historia de amoríos lésbicos en la que explora los límites entre el amor, el sexo y el fetichismo. Una comedia erótica espectacularmente ilustrada que a buen seguro llamará la atención de más de uno y que dará mucho que hablar por lo provocativo de su planteamiento. La serie, publicada originalmente en formato novela gráfica, ha cosechado un considerable éxito y ya cuenta con tres entregas en los USA y ya se ha anunciado la cuarta.

Este mes además cuenta con el final de casi todos los cruces con las Secret Wars, dejando el terreno preparado para el gran final que aparecerá en Marzo. También se estrenan, en formato 100% Marvel, las nuevas series de Howard el Pato y La Chica Ardilla. En el apartado tomos hay que añadir dos Marvel Héores, uno dedicado al Hulk de Rogern Stern y otro al Masacre de Joe Kelly.

ECC

Liga de la Justicia: La travesía del villano. ECC continúa la recuperación en formato cartoné de la serie de la Liga de la Justicia dentro del relanzamiento de los Nuevos 52. Una vez presentado al grupo en ese prólogo extendido que fue el primer arco argumental de la serie, toca dar un salto en el tiempo para volver a introducir al equipo ya asentado como organización que lucha para proteger la Tierra de todo tipo de amenazas. En esta ocasión tendrán que ir hasta el límite de sus poderes para enfrentarse a uno de los peores villanos del Universo DC en una saga donde Flash tendrá  un protagonismo especial. Geoff Johns continúa con su personal visión del equipo de héroes más grande de DC, acompañado en esta ocasión de un elenco de dibujantes encabezado por Jim Lee (quien finaliza su participación en la serie en este arco argumental), Gene Ha y Carlos D'Anda.

Superman y los hombres de acero. Una de las cabeceras que tuvo un relanzamiento más polémico en los Nuevos 52 fue la protagonizada por Superman a cargo de Grant Morrison. El guionista escocés se propuso ofrecer una visión de Superman adaptado a los tiempos modernos y para ello retrocedió hasta la juventud del héroe para mostrar como afrontaría el mundo actual un ser de inmenso poder con la moral tradicional y un tanto ingenua de la América profunda. Este nuevo Superman, en fase previa a convertirse en el superhéroe que se vería en otras cabeceras, estará más próximo a ciertos postulados antisistema y anticapitalistas, lejos de ser un defensor del stablishment y más preocupado por el bienestar de la gente normal. Una actitud que se vería reflejada en sus actos y también es su apariencia dejando de lado su habitual uniforme con capa y optando por un atuendo de camiseta y vaqueros para acercarlo al hombre de la calle que pretende defender de un sistema corrupto y opresor. Sin duda se trató de una propuesta arriesgada que no acabó de cuajar entre los aficionados pero que dejó muchos elementos de interés para el futuro desarrollo del personaje. En los 8 números incluidos en este tomo, podremos contar con las habilidades artísticas de dibujantes de la talla de Rags Morales (el titular de la serie), Andy Kubert y Gene Ha.

Norma

Diente de oso 3. Werner. Tercera y última entrega de esta saga ambientada en la Segunda Guerra Mundial en la nos narra el conflicto desde el punto de vista de tres amigos que crecieron juntos en la Polonia germana en los años 30 y que se vieron separados a causa del auge del nazismo y de las ideas antijudías propagadas entre la población de origen ario. Ya adultos los amigos volverán a encontrarse pero como enemigos en bandos rivales. El prolífico y polifacético Yann nos presenta una intensa historia en la que los lazos de amistad forjados en la adolescencia se pondrán a prueba en el campo de batalla. La historia, interesante por sí misma, es además una buena excusa para que el guionista dé rienda suelta a su pasión por todo lo relacionado con la aviación militar con lo que hará las delicias de todos los aficionados al género bélico y en particular a los fanáticos de los aviones de guerra de los años 30 y 40. Todo ello dibujado con la elegancia y el trazo limpio de Alain Henriet.

sábado, 23 de enero de 2016

Marvel Deluxe. El Invencible Iron Man 5: La nueva Edad de Hierro

Quinta entrega de la recopilación en formato Deluxe de la larga etapa de Iron Man a cargo de Matt Fraction y Salvador Larroca y nuevo punto de inflexión de la serie, donde se conmemora el número 500 de la cabecera del vengador dorado y se empiezan a sentar las bases de lo que será el tramo final de esta época del personaje.


Tras la intensidad de los últimos arcos argumentales, Fraction da un respiro a Tony en el número conmemorativo donde desarrolla una historia que transcurre en el presente y en el futuro del personaje y donde el Mandarín vuelve a destacar como el villano de la función, aunque no el único ya que el verdadero causante de la amenaza que está a punto de destruir el mundo es el propio Tony Stark y su falta de empatía a la hora de desarrollar armas sin pensar en las malas manos en las que pueden caer. Se trata de una historia que enlaza la actual situación del personaje con la que tuvo durante la Civil War y lo hace mediante la intervención de Peter Parker/Spiderman, quien fuera empleado y protegido de Stark durante aquel periodo. Fraction vuelve a hacer hincapié en la vulnerabilidad actual de Stark y en la laxitud moral que siempre había mostrado frente a la peligrosidad de sus creaciones armamentísticas, y cómo en su actual faceta filantrópica intenta solucionar los problemas causados por ellas. Este número también sirve para volver a llamar la atención sobre El Mandarín, quien tendrá un papel importante en el futuro próximo de Iron Man.

La efeméride del número 500 de la serie se complementa con un número especial que sirve de enganche a la serie y donde se realizar un resumen muy sucinto de la vida del personaje y donde se vuelven a poner en contexto los principales sucesos de su vida. Se trata del típico número que Marvel realiza cada cierto tiempo con el objetivo de actualizar los orígenes y la trayectoria de sus personajes con el fin de proporcionar el bagaje necesario para nuevos lectores que quieran empezar a seguir las historias de Iron Man.

El resto del tomo contiene una saga de tres números en los que Iron Man se cruzará con el Doctor Octopus y donde se nos revelará una antigua enemistad entre ambos que  desemboca en un enfrentamiento mortal en el que Otto Octavius intenta humillar a su antiguo rival antes de sucumbir a la enfermedad terminal que está acabando con él. Se trata de unos números de transición antes de afrontar el evento Miedo Encarnado y suponen el arco argumental más flojo planteado hasta el momento por Fraction en la serie. El enfrentamiento entre ambos científicos no aporta apenas nada a los personajes e incluso la caracterización que hace de ambos, sobre todo en sus contrapartidas más jóvenes, ni siquiera resulta coherente con la trayectoria de los personajes, dando a entender que Stark perdió parte de su idealismo de juventud por culpa de su encuentro con Otto.

En el apartado gráfico, Salvador Larroca tampoco ofrece su mejor trabajo y se le nota el exceso de recursos digitales para copiar caras y rellenar fondos inexistentes. Por suerte, su trabajo en las escenas de acción sigue siendo igual de satisfactorio.

En resumen, un tomo de transición, más conmemorativo que otra cosa y que prepara el terreno para los acontecimientos de Miedo Encarnado que tendrán lugar en la siguiente entrega.